El ataque de la Gran Avutarda

Un "pajarazo" (el impacto de un ave en un avión) es algo que puede llegar a ser muy serio, sobre todo si el pájaro es grande cual avutarda. Los desperfectos pueden ser importantes en la estructura del avión, pero por lo general es algo reparable. En cambio, la ingestión de un ave en alguno de los motores es algo más complicado. Dependiendo de como sea el impacto y lo grande que sea el ave, puede dejar el motor totalmente inservible. La falta de potencia o incluso la pérdida total de empuje ha dado lugar a varios accidentes fatales. El término "pajarazo" o "bird strike" en realidad no cubre todos los choques con animales. También se han dado casos de impactos con murciélagos o algún que otro mamífero terrestre. Las aeronaves pequeñas propulsadas por hélices tienen más probabilidades de experimentar los efectos peligrosos de los impactos en forma de daños estructurales, como la rotura y penetración de los parabrisas o daños en las superficies de control o el empenaje. Los aviones más grandes con motor a reacción tienen más probabilidades de experimentar los efectos adversos de los golpes en los motores. La pérdida parcial o total del control puede ser el resultado secundario del impacto estructural en un avión pequeño o de la ingestión de un ave en un motor a reacción de un avión comercial. La pérdida de los instrumentos de vuelo (o la falsa lectura de estos) puede ser también causada por los efectos de un impacto en las tomas de aire estáticas o pitot.


El fallo total del motor o la pérdida de empuje, incluso en un solo motor, pueden ser críticos durante la fase de despegue para las aeronaves que no están certificadas según los estándares de rendimiento "A" (Class alpha performance). Recordemos que un avión certificado como clase A, por ejemplo, es todo aquel avión bimotor que puede volar con uno solo después de un fallo total en el otro. Todos los reactores bimotores, como el 737 o el A320 por poner dos ejemplos, son clase A. En el caso de la ingestión de aves en más de un motor, todas las aeronaves son vulnerables a la pérdida de control. Tal resultado por ingestión es poco frecuente, pero puede ocurrir y si no que se lo digan a Sully Sullenberger. En algunos casos, especialmente con aviones y helicópteros de ala fija más pequeños, la penetración del parabrisas puede ocasionar lesiones a los pilotos u otras personas a bordo y, en ocasiones, ha llevado a la pérdida del control.


Un impacto con un ave debe de ser comunicado de forma inmediata. Durante el vuelo, las lecturas de los instrumentos informan en todo momento a la tripulación de cualquier pérdida de rendimiento de los motores, que es una consecuencia del daño causado por un impacto de pájaro. En caso de que suceda un impacto, el evento será comunicado a la mayor brevedad posible según el principio "Aviate-Navigate-Communicate" (primero vuela el avión - luego navega - cuando se pueda entonces comunica). En algunos casos los pilotos deberán de regresar inmediatamente al aeropuerto.  En el siguiente vídeo se escucha claramente el MAY-DAY, MAY-DAY desde el ThomsonFly 757 y luego el '...all runways available for landing....' por parte de los controladores.


Este vuelo regresó sano y salvo y se ha estudiado la secuencia completa en muchas escuelas de vuelo como ejemplo de gestión de una emergencia, no solo por parte de los pilotos sino también por parte de los controladores que inmediatamente facilitaron de forma muy profesional el regreso a tierra de la aeronave. Para el que quiera ver la secuencia completa (en inglés):



Aunque es relativamente raro, un impacto con aves a gran altitud a un avión presurizado puede causar daños estructurales importantes al fuselaje del avión que, a su vez, puede conducir a una despresurización rápida. También se puede dar el caso de que el impacto se produzca en el tren de aterrizaje cuando este se encuentra extendido. El impacto puede dar lugar a un mal funcionamiento de los frenos o los sistemas de dirección de la rueda de morro y causar problemas de control direccional durante el aterrizaje. Ha ocurrido también en ocasiones, que en medio de la aceleración por la pista para efectuar un despegue, se haya producido un impacto y la decisión de abortar la maniobra se haya ejecutado después de la V1. La consecuencia de abortar un despegue después de V1 puede dar lugar a una excursión de pista al final del recorrido. 

Las regulaciones de la EASA garantizan la seguridad en la medida de lo posible y por ello se hacen las pruebas destructivas en los bancos de prueba de los fabricantes. Aún así los aeropuertos intentan tomar medidas para que las aves eviten las cercanías de los aeropuertos y campos de aviación.  Las soluciones más habituales son:

  • Gestión del hábitat, incluida la reducción o eliminación de árboles, arbustos y otras plantas que proporcionan alimento, refugio o sitios de descanso para las aves.
  • Drenaje y desecado de arroyos, pastizales húmedos y áreas de agua estancada. Prevención de la formación transitoria de tales áreas después de fuertes lluvias.
  • Gestión de pastos y altura de la vegetación en el aeródromo. El mantenimiento de la altura del césped puede ser muy importante.
  • Comunicación permanente con las autoridades locales para garantizar que los sitios que se designen como reciclaje de residuos del vertedero no se utilicen para crear un riesgo para la aeronave.
  • Diálogo permanente con los agricultores locales para limitar la atracción de aves a los campos.

En muchos aeropuertos se emplean diferentes métodos para alejar las aves. Madrigueras de zorros, aves rapaces entrenadas, petardos y un largo etc, pero todas las medidas preventivas que uno imagine no pueden evitar a veces que se produzca algún impacto. Las aeronaves y las aves pueden colisionar en cualquier momento, pero es durante el despegue y el aterrizaje cuando más impactos se producen. 

Las normas de las autoridades de aviación civil europeas para el desarrollo y la posterior certificación operativa de los motores, garantizan la máxima seguridad para los pasajeros, incluso cuando hay un gran impacto con un ave de enormes dimensiones (como una avutarda). De acuerdo con la normativa vigente, debe garantizarse la continuación segura del vuelo después de un solo impacto de ave.

Prueba de motor

Los impactos de aves y sus posibles consecuencias para los motores son cosas que se prueban de forma exhaustiva por los fabricantes de motores. La llamada prueba de ingestión de aves grandes, por ejemplo, consiste en disparar una masa o cuerpo de pájaro con un peso de al menos 3,65 kg a una velocidad de aproximadamente 360 ​​km/h en un motor con un área de admisión mínima de 3,9 m². Dependiendo del procedimiento de prueba y el diámetro de la admisión de aire de un motor, el tamaño y el peso de las aves disparadas al motor por un cañón de gas puede variar. Durante las pruebas de ingestión de pájaros de tamaño medio y pequeño, varias aves apuntan simultáneamente a regiones críticas de los álabes del ventilador (por ejemplo, las puntas de  los álabes) y a la entrada central del motor. El impacto de las aves también se puede simular mediante el uso de bloques de gelatina. Todos los objetos de prueba son disparados al motor cuando este se encuentra en marcha. El cañón de gas puede regularse hasta alcanzar una velocidad de salida de hasta 500 kilómetros por hora, esta es la velocidad máxima asumida en la mayoría de las regulaciones internacionales. Este valor es mucho menor que la velocidad de crucero habitual de las aeronaves a propulsión a chorro, suponiendo que la gran mayoría de los impactos de aves ocurren durante la fase de despegue y aproximación al aeropuerto, donde las aeronaves son mucho más lentas.

Normalmente después de cada aterrizaje se llevan a cabo las inspecciones llamadas control de impactos por ave. Estas inspecciones son rutinarias se realizan siempre por el personal cualificado. En caso de impacto, los motores afectados se examinan a fondo con un boroscopio para comprobar cualquier posible daño interno. Las consecuencias del impacto con un aves son rápidamente detectadas por medio de la boroscopía.


Un boroscopio es la aplicación técnica del famoso endoscopio, aparato muy conocido de la medicina. Este equipo ayuda a los especialistas de Lufthansa Technik a obtener una visión incluso en las áreas más remotas de un motor sin tener que desmontarlo. Montado en el extremo de un tubo sólido largo o una manguera flexible, el conjunto óptico del boroscopio proporciona imágenes nítidas desde el interior de las cavidades del motor, por ejemplo, las etapas del compresor. Si se ha producido un "pajarazo", a menudo se pueden encontrar restos de aves en el interior, lo que puede ayudar a los técnicos a determinar la gravedad del impacto. Después, cada álabe del ventilador y las etapas del compresor también se inspeccionan con el boroscopio. El equipo ayuda a detectar grietas u otros daños que podrían haber ocurrido al chocar contra los álabes. Dependiendo del tipo y alcance del daño se determina la necesidad de una reparación a fondo o el reemplazo entero del motor. Si la inspección se ha realizado solo por una sospecha de impacto y no se encuentran daños, los especialistas pueden volver a poner el motor en servicio. En este caso, el equipo de boroscopía ahorra mucho dinero porque ayuda a evitar un desmontaje innecesario.

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